¿Cómo vino la emergencia, en números?
"Emergió bien" o "emergió mal" no es una decisión. Cuántas plantas por metro y dónde faltan, sí lo es.
El problema
El stand logrado se suele estimar caminando unos metros de surco en un par de puntos del lote y proyectando. Si la falla no es pareja —y casi nunca lo es— esa proyección puede estar lejos del número real, justo cuando todavía hay ventana para resembrar.
Qué se ve en el mapa
El conteo planta por planta necesita GSD muy fino, y eso significa volar bajo y lento: el costo de cubrir el 100% del lote a esa resolución no cierra en la mayoría de los casos. Por eso relevamos por muestreo dirigido: transectas o bloques representativos elegidos con vos, no el lote entero. El resultado son mapas de densidad y fallas en esas franjas, con el número extrapolado al lote.
Es la misma lógica que un muestreo de suelo: no se analiza cada metro cuadrado, se analizan puntos representativos y se proyecta. Acá es la misma idea, aplicada con dron en vez de barreno.
Qué decisión habilita
Stand logrado real (no estimado), ubicación de las fallas más severas dentro del lote, y con eso, si conviene resembrar, dónde, y si el número justifica el costo de resembrar antes de que se cierre la ventana fenológica.
Cuándo conviene volar
En estadio temprano, apenas se puede diferenciar planta de planta, y con margen de días para que una decisión de resiembra todavía sea viable. Cuanto más tarde se vuela, menos margen de acción queda del lado de la decisión, aunque el conteo en sí sea igual de preciso.
Cómo se cotiza
El presupuesto se arma a medida de la superficie a muestrear y la movilidad hasta tu lote, sin cargo y sin compromiso.