Monte nativo
¿Cuánta superficie de monte hay, y dónde está?
Ese número suele venir de un plano viejo o de una imagen satelital de diez metros por píxel. En un parche chico, esa diferencia es toda la discusión.
El problema
Trámites, certificaciones y negociaciones se apoyan en una superficie que nadie midió al detalle. Cuando la contraparte trae otro número, no hay con qué responder.
Qué recibís
- Cobertura leñosa
- Cuánta superficie ocupa, medida sobre el terreno y no estimada sobre una imagen gruesa.
- Parches delimitados
- Cada mancha por separado, con su superficie y su perímetro.
- Estructura
- Separación por altura relativa donde el terreno se ve entre la vegetación.
- Comparación entre fechas
- Si hay un vuelo anterior, cuánto se abrió o se cerró y en qué sector.
Qué te permite decidir
- Presentar una superficie medida donde antes había una estimación.
- Ver si un parche se está cerrando o abriendo, con un número y no con una impresión.
- Ubicar una picada o un camino sabiendo exactamente qué se toca y qué no.
Los límites, dichos de frente
- No se clasifican especies. Se mide cobertura y estructura, no composición florística: saber qué hay crecido ahí necesita relevamiento a campo.
- Qué acepta la autoridad de aplicación lo define ella. La medición te da el número y el respaldo; no reemplaza un trámite ni garantiza que lo aprueben.
- Bajo dosel cerrado no se distingue el suelo, así que la altura de los individuos no se entrega.
Cuándo conviene
Sin hojas se lee mejor la estructura y el terreno; con hojas, la cobertura. Se elige según para qué es el número.
