Agua y relieve
¿Por dónde corre y dónde se junta el agua?
Un desnivel de treinta centímetros no se ve caminando, y decide qué sector se anega y cuál se seca primero.
El problema
El relieve de un campo llano se conoce de memoria y por lo que pasó el año que llovió fuerte. Esa memoria sirve para los extremos y falla en el resto: no dice cuántas hectáreas quedan bajo agua, ni por dónde entra, ni dónde mirar antes de mover tierra.
Qué recibís
- Escurrimiento
- Por dónde corre el agua cuando llueve, siguiendo la pendiente.
- Acumulación
- Cuánta superficie drena hacia cada punto. Ahí están los cauces y las zonas que se juntan.
- Altos y bajos
- Qué sectores quedan altos, bajos o al medio respecto de lo que los rodea.
- Curvas y pendientes
- Curvas de nivel al intervalo que pidas, y la pendiente en grados o porcentaje.
- Bajos cerrados
- Dónde el agua no tiene por dónde salir, con el área, la profundidad y el volumen de cada uno.
- Escenarios de lluvia
- Cuánta agua queda en cada sector después de una hora de tormenta, en dos intensidades. Comparativo entre sectores mientras no se mida la infiltración.
Qué te permite decidir
- Dónde ubicar una obra —bebedero, alcantarilla, camino, tranquera— sabiendo por dónde pasa el agua.
- Cuántas hectáreas se anegan y en qué sector, para ponerle número a una pérdida que hoy se estima.
- Qué zonas drenan al mismo punto, que es lo que explica por qué un sector siempre viene atrás.
- Si el terreno tiene pendiente suficiente para pensar en sistematización, o si no la tiene.
Los límites, dichos de frente
- El modelo es del suelo, no de la vegetación: los píxeles de cultivo y pastura se clasifican y se depuran antes de calcular el terreno. Solo el monte cerrado o un cultivo alto que tapa el suelo por completo piden volar cuando está descubierto.
- Las diferencias de altura dentro del campo son confiables. La cota absoluta depende de los puntos de apoyo: si la necesitás exacta, se coordina con puntos medidos.
- El escurrimiento se calcula sobre el terreno. No modela infiltración ni napa: dice por dónde va a correr el agua que no entra, no cuánta entra.
Cuándo conviene
Con el suelo lo más descubierto posible: barbecho, post-cosecha o antes de la siembra. Un vuelo alcanza, salvo que se mueva tierra: ahí conviene uno antes y otro después.
