Movimiento de suelo
¿Cuánta tierra se movió, y dónde?
La obra se paga por metro cúbico y se controla por lo que dice el parte de la máquina.
El problema
El volumen se estima con secciones cada tantos metros y se discute después, cuando la diferencia ya está en la factura. Para entonces el terreno cambió y no hay contra qué comparar.
Qué recibís
- Diferencia de altura
- Dónde subió y dónde bajó el terreno entre las dos fechas.
- Corte y relleno
- Los dos volúmenes por separado, en metros cúbicos, no el neto.
- Superficie afectada
- Cuántas hectáreas se tocaron y cuántas quedaron sin tocar.
- Por tramo
- El mismo cálculo separado por sector, si la obra tiene tramos o contratistas distintos.
Qué te permite decidir
- Certificar avance contra lo pactado, con un número que no depende del parte de la máquina.
- Ver qué sectores quedaron fuera de cota antes de dar la obra por terminada.
- Cerrar una discusión de volumen con una medición y no con dos estimaciones.
Los límites, dichos de frente
- Hacen falta dos vuelos: uno antes de que entre la máquina y otro al terminar. Sin el primero no hay contra qué restar.
- El terreno tiene que estar descubierto en las dos fechas. Con cobertura vegetal alta se mide la planta, no el suelo.
- El resultado es volumen geométrico, no tonelaje. El material suelto ocupa más que compactado: pasar de metros cúbicos a toneladas necesita la densidad del material, que no sale de la medición.
- Las diferencias dentro del campo son confiables. Si necesitás la cota absoluta, se coordina con puntos de apoyo medidos.
Cuándo conviene
Antes de que entre la máquina, y cuando termina cada tramo. Cuanto más cerca esté el primer vuelo del inicio de obra, más limpio sale el número.
